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Esmalte cerámico: ¿cuál es mejor comprar en 2018?

23 octubre, 2018

Si buscas esmalte cerámico, pregunté a quien me lee qué nota le daban al que ellos compraban. Estos fueron los 4 ganadores según votaciones, además con ofertas que he encontrado por internet.

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Si sólo te preocupa comprar el color que toca, con las ofertas de arriba tienes que tener suficiente, pero si quieres informarte más sobre el esmalte para cerámica, te hemos preparado la siguiente guía para que no tengas ninguna duda.

Guía del esmalte cerámico

El esmalte cerámico es una capa o revestimiento impermeable compuesto por una sustancia vítrea que se funde a un cuerpo de cerámica mediante la cocción.

El esmalte puede proporcionar color a un objeto, decorarlo o impermeabilizarlo. De esta manera, permite que las vasijas de loza puedan contener líquidos, sellando la porosidad inherente del bizcocho de loza sin esmaltar.

Además de su funcionalidad, los esmaltes pueden proporcionar una gran variedad de acabados superficiales, incluyendo distintos niveles de brillo (o acabado mate) y color.

No sólo eso, sino que un esmalte para cerámica pude mejorar la textura o el diseño subyacente, ya sea grabado, tallado, pintado o sin modificar la pieza.

La mayoría de los objetos de cerámica producidos en los últimos siglos son esmaltados, excepto las piezas hechas de terracota, bizcocho de porcelana u otros tipos concretos.

Los azulejos casi siempre tienen una cara con una superficie esmaltada, y la terracota arquitectónica moderna suele esmaltarse.

También son habituales los ladrillos esmaltados. Por otro lado, los sanitarios domésticos siempre están esmaltados, al igual que muchos elementos cerámicos usados en la industria, como los aislantes cerámicos empleados en los tendidos eléctricos.

Los grupos más importantes de esmaltes tradicionales, nombrados según su principal agente fundente, son:

  • El esmalte con plomo para loza es brillante y transparente después de la cocción, que necesita sólo alrededor de 800°C. Se ha usado durante unos 2.000 años alrededor del Mediterráneo, en Europa y en China. Incluye el sancai y la mayólica victoriana.
  • El esmalte con estaño recubre los objetos con una capa de color blanco opaco. Fue conocido en el Antiguo Oriente Próximo, y luego fue importante en la alfarería islámica, desde donde pasó a Europa. Incluye la mayólica y la cerámica de Delft.
  • El esmalte a la sal se usa sobre todo en el gres europeo. Utiliza sal común.
  • El esmalte de cenizas es importante en el este de Asia, y está hecho simplemente con cenizas de madera o plantas, las cuales contienen potasa y cal.
  • Esmaltes feldespáticos de porcelana.

La tecnología de material para cerámica moderna ha inventado nuevos esmaltes vítreos que no entran dentro de estas categorías tradicionales.

Composición del esmalte cerámico

Un esmalte para cerámica debe incluir un fundente cerámico, que actúa facilitando la fusión parcial en los cuerpos de barro para modelar cerámica y en el resto de los materiales del esmalte.

Los fundentes disminuyen el elevado punto de fusión del sílice, y a veces del trióxido de boro, sustancias que forman el vidrio.

Estos componentes pueden incluirse en el esmalte cerámico, o bien pueden obtenerse de la arcilla situada por debajo.

Los materiales usados en un esmalte para cerámica suelen incluir:

  • el sílice (que es la principal sustancia formadora de vidrio)
  • varios óxidos metálicos (como el de sodio, potasio y calcio) que actúan como fundentes reduciendo la temperatura de fusión
  • la alúmina (a menudo derivada de la arcilla) para endurecer el esmalte fundido y evitar que gotee por la pieza
  • colorantes (como el óxido de hierro, el carbonato de cobre o el carbonato de cobalto)
  • y a veces opacificadores (como el óxido de estaño o de circonio) para modificar el aspecto visual del esmalte cocido.

Proceso

El esmalte se puede aplicar espolvoreando una mezcla seca sobre la superficie del cuerpo de arcilla.

También se puede meter sal o sosa en el horno a altas temperaturas para crear una atmósfera rica en vapor de sodio que interacciona con los óxidos de aluminio y sílice del cuerpo para formar y depositar vidrio, produciendo lo que se conoce como cerámica a la sal.

esmalte cerámicoSin embargo, lo más habitual es utilizar un esmalte cerámico en suspensión acuosa que contiene polvo de varios minerales y óxidos metálicos, y que se aplica sumergiendo las piezas directamente en el esmalte.

Otras técnicas incluyen verter el esmalte para cerámica sobre la pieza, rociarlo con un aerógrafo o una herramienta similar, o aplicarlo directamente con una brocha u otro utensilio.

Para evitar que el objeto esmaltado se pegue al horno durante la cocción se puede dejar sin esmaltar una pequeña parte de dicho objeto.

También es posible sujetarlo con pequeños soportes refractarios que se pueden quitar y tirar después de la cocción.

Eso sí, estos soportes a veces pueden dejar pequeñas marcas visibles en los objetos terminados.

La decoración que se aplica en la arcilla por debajo del esmalte suele llamarse bajo cubierta. Estas decoraciones se realizan en la superficie de la cerámica, que puede estar sin cocer o en bizcocho (es decir, con una cocción inicial antes del esmaltado y de terminar la cocción).

A continuación se aplica un esmalte cerámico húmedo (normalmente transparente) por encima de la decoración. De esta forma, el pigmento se funde con el esmalte para cerámica, y parece estar por debajo de una capa de esmalte transparente.

Un ejemplo de decoración bajo cubierta es la conocida porcelana “azul y blanca” elaborada en Inglaterra, Países Bajos, China y Japón.

El llamativo color azul utiliza cobalto en forma de óxido o carbonato de cobalto.

Por otro lado, la decoración aplicada sobre una capa de esmalte cerámico se denomina sobre cubierta.

Los métodos sobre cubierta consisten en aplicar una o más capas de esmalte sobre una pieza de arcilla.

También es posible aplicar una sustancia que no sea un esmalte, como una laca o metales (por ejemplo, pan de oro) sobre el esmalte para cerámica.

Los colorantes para decoraciones sobre cubierta con esmaltes de baja temperatura proporcionan a la cerámica un aspecto más decorativo y vidrioso.

De esta forma, primero se cuece la pieza (lo que se denomina cocción del esmalte), luego se aplica la decoración sobre cubierta y finalmente el objeto se vuelve a cocer.

Cuando la pieza se cuece y sale del horno, su textura es más suave gracias al esmalte cerámico.

Guardando el esmalte para cerámica

Últimamente he usado esmaltes comerciales porque he estado trabajando fuera del estudio de mi casa desde que me compré un horno de cerámica el año pasado.

Hasta ahora han funcionado bien, y alguno de esos esmaltes comerciales sigue en mi repertorio. Sin embargo, tengo muchas ganas de empezar a elaborar mis propios esmaltes, de manera que pueda adaptarlos con exactitud a lo que quiero hacer.

No obstante, empezar de cero y tratar de averiguar los materiales que necesitas puede ser bastante abrumador.

Pero no temas, porque a continuación te explicaré todo lo que tienes que hacer para preparar tu propio esmalte para cerámica.

En primer lugar, igual que ocurre con la cocina, hay elementos básicos que son imprescindibles en cualquier taller de esmaltado.

Disponer de un montón de materiales a mano amplía tus opciones para poder elaborar cientos de recetas que podrás preparar en cuestión de minutos.

Una buena base

Es importante empezar tu taller de esmaltado con una buena base de ingredientes habituales en la elaboración de esmalte cerámico.

Existen listas específicas para cada rango de temperaturas de cocción, es decir, para fuego bajo (cono 08-02), medio (cono 4-6) y alto (cono 8-10).

Muchos ingredientes son comunes a los distintos rangos de temperaturas. Sin embargo, hay algunos (como las fritas) que tendrás que usar en mayor porcentaje con los rangos de temperaturas más bajas.

Otros, como los colorantes, hay que probarlos a temperaturas medias y altas antes de hacer acopio de ellos.

Aunque es difícil recomendar cantidades de materiales sin saber los volúmenes que vas a preparar, es recomendable seguir las pautas que describo a continuación.

Pruebas de mezclas

Si vas a preparar tandas de prueba, empieza con entre 2,25 y 4,5 kilos de los materiales básicos (feldespatos, fritas, caolín y sílice), bolsas de algo más de 100 gramos de colorantes y opacificadores, y quizás entre 500 gramos y un kilo de ingredientes raros.

Planificar de antemano y comprar en grandes cantidades puede ahorrarte dinero en el largo plazo.

Volúmenes grandes

Si vas a preparar grandes cantidades de esmalte para cerámica (por ejemplo, cubos de 4 litros), empieza con sacos de 20 kilos de los ingredientes básicos, unos 2,25 kilos de Zircopax, entre 500 gramos y 1 kilo de óxidos y tintes comunes, y entre 2,25 y 4 kilos de ingredientes menos habituales.

Te recomiendo que utilices una hoja de cálculo o un programa de cálculo de esmaltes para mantener un registro de ingredientes, cantidades y precios.

Lista de la compra

En Internet podrás encontrar multitud de listas que te permitirán ponerte manos a la obra para elaborar esmalte cerámico.

Estas listas suelen incluir los materiales esenciales que necesitarás para montar un pequeño taller de esmaltado.

También suelen indicar otros materiales menos necesarios pero que se suelen necesitar en algunas recetas.

Debes tener en cuenta que hay algunos ingredientes que es recomendable comprar en grandes cantidades si vas a preparar varias tandas de esmalte para cerámica o cubos de 4 litros (aunque la mayoría de los ingredientes se pueden comprar en pequeñas cantidades).

n concreto, los sacos de 20 kilos pueden ahorrarte una cantidad significativa de dinero.

En cualquier caso, si es tu primera vez elaborando esmalte cerámico y sólo quieres hacer unas pocas pruebas, entonces una bolsa de algo más de 2 kilos debería ser suficiente.

En cuanto dispongas de las bases de tu laboratorio de esmaltado, es posible que quieras plantearte añadir algunos elementos adicionales: un mezclador para taladro que te permita preparar volúmenes grandes de esmalte para cerámica en cubos de 4 litros; una batidora para mezclar pequeñas cantidades de prueba; un programa de gestión de esmaltes; y un respiradero equipado con un filtro para el polvo.

¡Que te lo pases bien experimentando y montando tu taller de esmaltado!

Esmalte cerámico: ¿cuál es mejor comprar en 2018?
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